Wilson Netto, ex Presidente del Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública, entregó a Robert Silva, nuevo Presidente, las “Memorias de las Políticas Educativas en el quinquenio 2015-2019”. Estas publicaciones contienen las principales líneas de acción llevadas adelante en los últimos cinco años de gestión.

Wilson Netto agradeció el trabajo de funcionarios y docentes de toda la ANEP, a los Consejos de Educación, sus integrantes y todos sus equipos. “Y a mis compañeros de CODICEN en su globalidad, para desarrollar la gestión que se espera de nosotros”.

“También agradezco a quienes pusieron su experiencia, profesionalismo y vida en ello, y a los sindicatos de la educación. A los presidentes Vázquez y Mujica, les agradezco el honor que me han conferido de llevar adelante esta gestión”, indicó.

Resaltó “el compromiso de las familias que optaron por la Educación Pública y agradecer la comprensión en cualquier circunstancia adversa", y celebró el “rico aporte del Plan Ceibal”.

“El impacto que genera un Organismo como la ANEP reside en la calidad de sus políticas. Se ha respetado la dimensión técnica, participativa y la dimensión política”, afirmó.

Durante la asunción, Netto hizo entrega a Silva y Pablo Da Silveira, Ministro de Educación y Cultura, las “Memorias de las Políticas Educativas en el quinquenio 2015-2019”, publicaciones que presentan las principales líneas de acción llevadas adelante en los últimos cinco años de gestión.

“Hacemos entrega de estas publicaciones a solicitud del CODICEN en pleno al nuevo presidente del CODICEN, más allá de toda la información que hemos intercambiado a lo largo de estos meses. Destaco en particular la protección de las trayectorias educativas y la protección del Estado, que abren un nuevo capítulo a un abordaje interinstitucional y a un anclaje de orden institucional”, subrayó.

Destacó el trabajo de los docentes a distancia para mitigar los efectos de la emergencia sanitaria. “Esto habla del compromiso de la gente y de nuestros docentes”.

Por último, felicitó a Robert Silva “que es un conocedor de la casa. Le deseamos los mayores éxitos en su gestión, y nos ponemos a disposición para seguir trabajando en el sistema público de educación, y manifestarle que conocemos la complejidad que deberá afrontar en su tarea. No nos va a encontrar en el grupo de las personas que se sostienen desde la descalificación y la soberbia. ¡El mejor de los éxitos!”.

Una oportunidad

Por su parte, Pablo Da Silveira expresó que “no era esta la ceremonia con la que soñábamos, pero visto desde otro lado es al revés, es una ceremonia de la que podemos sentirnos inmensamente orgullosos por su excepcionalidad, porque en un momento crítico para el país en el que se están aplicando medidas muy duras para frenar la expansión de un virus que amenaza al mundo, es un momento en el que hemos actuado con extrema energía. Por ejemplo, Uruguay es campeón del mundo en un sentido, es el país que más tempranamente suspendió las clases en el planeta. Como país supimos mirar lo que pasaba y reaccionar”.

“Esta ceremonia es un símbolo de que vamos a superar esta situación saliendo de ella mejores como sociedad. Y también vamos a salir mejores en el terreno educativo mostrando que podemos mantener la continuidad por encima de las dificultades. Habiéndonos mostrado las inmensas potencialidades de la tecnología, estos días serán un período en el cual se familiaricen más con el Plan Ceibal y las plataformas de lo que han hecho hasta ahora. Eso es lo que debe lograr una sociedad madura y responsable, convertir a las dificultades en una oportunidad de mejorar”, finalizó.

Fuente: ANEP