Se presentó en el Paraninfo de la UdelaR la investigación “Escuela de la Memoria: Persecución ideológica y moral a maestras y maestros durante el terrorismo de Estado” y el sitio web “Memorias de mi pueblo”, que contará con una base documental de acceso público. Primaria colaboró con la investigación brindando miles de actas oficiales y archivos donde constan las destituciones de los docentes entre 1968 y 1985 en el departamento de Canelones.

El planteo para comenzar la investigación llegó por mail desde la Secretaría de Derechos Humanos de la Intendencia de Canelones (IC), recordó el consejero del CEIP Pablo Caggiani frente al público del Paraninfo: “querían acceder a la documentación de Primaria vinculada a destituciones de maestros y maestras por razones ideológicas, gremiales o más de carácter de ‘policía moral’ del Estado. El CEIP habilitó la investigación e inmediatamente puso a disposición sus archivos y los documentos que dan lugar a lo que hoy se presenta acá”.
Un Paraninfo repleto recibió este jueves 12 de marzo la presentación del proceso de investigación “Escuela de la Memoria: Persecución ideológica y moral a maestras y maestros durante el terrorismo de Estado”. En la misma jornada se realizó además el lanzamiento de la web “Memorias de mi pueblo”, que contará con una base documental de acceso público, una biblioteca colaborativa y un mapeo de sitios o memoriales vinculados a la última dictadura.

2700 carpetas fueron revisadas, gracias al arduo trabajo de integrantes del Colectivo Ovejas Negras que se involucró en el proyecto. “Hoy entregamos simbólicamente estos archivos a la academia a los efectos de que se pueda producir conocimiento. Y convidamos al resto de los organismos públicos que guardan archivos a que los pongan a disposición, una práctica que no es la habitual en las instituciones. Ojalá que esta investigación siga echando luz sobre la historia reciente”, concluyó Caggiani.

“Se leyeron el 100 por ciento de las actas del CEIP, desde 1968 hasta 1985. Fuimos exhaustivos y en eso estamos muy orgullosos”, agregó por su parte Valeria Rubino, directora de la Secretaría de Derechos Humanos de la IC sobre la investigación. Rubino agregó que el sitio web “Memorias de mi pueblo” sintetiza el trabajo de muchos años en el territorio de Canelones, “un esfuerzo por recuperar la memoria y porque el material esté todo junto y accesible en un solo sitio”. Agregó que para hacer ese trabajo jugaron un papel importante los investigadores de la Facultad de Humanidades, sobre todo en la construcción de esta página web (que entre varias de sus características le pide a las personas que ayuden a completar los datos faltantes, lo que la convierte en colaborativa).

Sobre los resultados de la investigación -agrega Rubino-, “en Canelones lo que encontramos es que miramos el listado oficial de maestros destituidos y no coincide con los destituidos que están en los documentos oficiales de Primaria”. Es decir, del archivo surge que la lista de docentes destituidos es más amplia que la oficial, y entre las omisiones no aparece por ejemplo la maestra Elena Quinteros. “Por eso nos preocupamos de que en la web uno pueda encontrar un listado mucho más amplio de los maestros” que fueron perseguidos o detenidos en esa época, resumió Valeria.

Los motivos de persecución

“El archivo de Primaria es una excelente base documental para pensar el pasado reciente”, sostuvo durante la presentación el doctor en ciencias sociales Diego Sempol. El investigador enumeró un listado con los “motivos” de la persecución ideológica y moral que sufrieron las maestras y maestros durante el terrorismo de Estado. El primero de ellos, las razones político gremiales: es importante crear una base de datos sobre cuántos fueron, a qué departamentos pertenecían, brindar información más amplia sobre todos esos docentes que luego de ser separados de sus cargos se enfrentaron a un largo proceso de restitución laboral o directamente perdieron su trabajo de forma permanente, recordó Sempol.

En segundo lugar, los motivos morales: “el autoritarismo también los persiguió por ‘ineptitud moral’, personas identificadas como homosexuales y por lo tanto ‘incompatibles con su labor docente’, maestras que vivían en concubinato, que consumían drogas, que habían abortado”, resumió Sempol y agregó que hubo una enorme “persecución estatal a la disidencia sexual como política de Estado.... la vida privada de la gente fue atravesada por el Estado”.

Pero también “la educación fue un campo de resistencia”, destacó Sempol en referencia a aquellos funcionarios de Primaria que no estuvieron de acuerdo con los sumarios o que en solidaridad con sus compañeros rompieron documentos, muchos de ellos sobre la participación en las huelgas o con información sobre la vida privada de sus colegas. 

“Todo este ensayo muestra que cuando la academia y las instituciones sociales confluyen, tienen este tipo de resultados”, festejó Sempol al fin de su presentación.