El CEIP recorrió las instalaciones de Campamento Escuela N° 122 “De las Sierras” el viernes 31 de mayo junto a una delegación de la ANEP y otras autoridades nacionales. El campamento -que durante ese día funcionó en plenitud con dos delegaciones de niños y maestros de Florida y Canelones- recibió a los visitantes con su increíble arquitectura de Antoni Gaudí y Joan Miró. Allí se aprende, se fortalecen vínculos y se redescubre la relación con la naturaleza.

Unas 200 personas visitaron el pasado viernes 31 de mayo el Campamento Escuela N° 122 “De las Sierras”, ubicado a unos pocos kilómetros de Minas, Lavalleja. Mientras los visitantes recorrieron las instalaciones, el campamento funcionó con total regularidad: de la jornada participaron niños y referentes adultos de las escuelas N° 7, 37 y 120 de Canelones y la N° 9 de Florida.

“Acá recibimos niños de todo el país durante todo el año, en tandas de 90 (45 de cada delegación) que se hospedan durante tres días y dos noches. En el 2018 pasaron por el campamento 6000 niños y este año esperamos superar esa cifra”, explicó el director de la escuela Fabián Estavillo. Y agregó: “la idea es que se integren, compartan, aprendan lo que es conocer a otros niños, empaticen con ellos y traten de resolver los conflictos que se presentan”.

Este campamento pertenece al CEIP y ya lleva dos años de trabajo ininterrumpido. Previamente, en las instalaciones funcionaba el colegio privado Blue Bue Elefante, que fue donado a la ANEP en el 2017. A partir de ese momento en el lugar se asumió una iniciativa integral, inclusiva e innovadora cuyo carácter principal fue el de reunir toda la rica experiencia acumulada en las Colonias Escolares, los Centros de Pasantías y los Campamentos Educativos.

A las actividades lúdicas y recreativas típicas de un campamento -deportes, caminatas, juegos al aire libre, talleres, fogones y la joyita del lugar: la piscina climatizada-, se le suman los contenidos propios del programa de primaria. Además, “los niños acá aprenden también lo que el medio les da: la naturaleza de las serranías, la flora y fauna, la arquitectura de Gaudí y la pintura de Miró”, los artistas en los que se basa la estética del edificio. El predio de la escuela cuenta además con un parque de paneles solares, por lo que el tema de las energías renovables se trata también en clase con los estudiantes.

“Para nosotros es una alegría que los padres y las familias confíen en nosotros y que nos den la posibilidad de cuidarlos. El tema pasa por ahí; tratar de tener buenos vínculos para que los niños tengan confianza en nosotros y así para poder trabajar con ellos todos los contenidos”, resumió el director de la escuela.

Por su parte, la inspectora departamental de Lavalleja, Alba Cabris, coincidió que este campamento “es una excelente oportunidad para que niños del departamento y de todo el país puedan participar de esta experiencia formidable en la que se fortalecen vínculos, se redescubre la vinculación con otros y también la relación con la naturaleza”.

La escuela 122 se integra a una oferta educativa del departamento que está conformada por 94 escuelas y una matrícula de 5800 niños.

Escuela fuera de la escuela

“Acá hay comunidad acompañando estas instancias, que muchas veces no son visibles”, resumió Irupé Buzzetti, la directora general del CEIP, durante su breve discurso en la escuela “De las Sierras”. La directora también se refirió a la sinergia de instituciones que lograron que el campamento pasara a manos de Primaria y que esté funcionando con total éxito desde hace dos años, por lo que mencionó la articulación con la Intendencia de Lavalleja, UTE (la instalación y la gestión del parque de paneles solares se realizó en colaboración con la empresa y de la jornada del viernes participó el vicepresidente de UTE César Briozzo), Ministerio del Interior y Ministerio de Defensa.

“Esto es justamente hacer escuela fuera de la escuela”, concluyó Buzzetti frente a los presentes.

Por su parte, el consejero Caggiani, sostuvo que “estos niños tienen derechos que generaciones anteriores no tuvimos”, y no sólo se refirió a la posibilidad de visitar un campamento con estas instalaciones sino a la matriz de protección social con la que cuentan los niños en general en la actualidad.

“Hay una propuesta de la escuela pública que está abordando muchas de las cosas que se entienden como desafíos de la educación en el siglo XXI, donde se desarrollan los objetivos curriculares y los objetivos proyectados para el 2020”, dijo Caggiani y ejemplificó a través del hecho de que los niños vivencien de cerca y comprendan el uso de la energía fotovoltaica.

De esta forma, el campamento escuela es visto como “un espacio para vivir experiencias inclusivas y jornadas de convivencia donde se aprende desde lo diverso”, sostuvo por su parte el consejero Héctor Florit (que participó de la gestación del proyecto pero no pudo participar de la visita del viernes): “un espacio distinto al habitual, con niños de otros departamentos y contextos, disfrutando un programa especial, un menú distinto y juegos diferentes”.