El próximo viernes 23 de noviembre, el Consejo de Educación Inicial y Primaria se traslada al departamento de Treinta y Tres, más precisamente a La Calera, para inaugurar las obras de ampliación y remodelación de la Escuela Rural N° 39 “Juana Bernarda Ipuche Mariño”, un espacio con más de 100 años de andamiaje educativo en este departamento que, actualmente, cuenta con alrededor de 80 escuelas distribuidas en todo su territorio que abarcan distintas modalidades y ofrecen educación a más de 5.700 alumnos desde Nivel Inicial a 6° año.

PRENSA PRIMARIA

Un total de 23 alumnos, desde Nivel Inicial de 3 años a 6° año, son los que actualmente asisten, a diario, a la Escuela Rural N° 39 “Juana Bernarda Ipuche Mariño” de La Calera, departamento de Treinta y Tres, donde el próximo viernes 23 de noviembre se trasladará el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) para inaugurar, oficialmente, las obras de ampliación y remodelación de este centro educativo que cuenta con 110 años de trayectoria, dado que abrió sus puertas por primera vez en 1908 como Escuela Granja.

En concreto, a través de la constante mejora de las instalaciones edilicias que viene desarrollando el CEIP en todo el país, y gracias al esfuerzo, trabajo y colaboración de familiares, vecinos y autoridades locales, los alumnos de la Escuela Rural N° 39 podrán disfrutar de dos amplios salones de clase –en uno se agrupan los niveles de Inicial de 3 a 5 años con 1° y 2° año, mientras que en el otro se encuentran los alumnos de 3° a 6° año–, una nueva cocina y comedor, la dirección y todos los servicios sanitarios, contando además con espacios para juegos y para realizar las actividades de Educación Física e inglés a través de videoconferencia.

Por otra parte, como la Escuela Rural N° 39 cuenta con un amplio terreno, ahora que las remodelaciones están hechas y terminadas, en el ciclo lectivo 2019 la Dirección ya se propuso llevar adelante un proyecto de invernáculo con el énfasis puesto en materias de Ciencias Naturales.

Un dato que cabe señalar es el nombre que lleva esta escuela desde 2002, “Juana Bernarda Ipuche Mariño”, dado que se trata del nombre de una maestra que dirigió esta escuela desde el año 1944 durante casi tres décadas, debiéndosele a ella –según testimonios de vecinos de Treinta y Tres– la construcción e inauguración de una parte del local donde todavía funciona la escuela. Además fue responsable de la realización de la huerta y del jardín, importantes para la enseñanza de los niños de las áreas rurales del país.

En suma, una vez más el CEIP transforma las palabras en acciones, mostrando el hecho de contribuir al desarrollo local, en este caso, con abrir las puertas de un espacio en el que se debe apostar todo, como es la educación, porque ya no sólo se trata de generar desarrollo económico y social de las comunidades de las áreas de influencia, sino generar futuro al país.