La Educación Inclusiva reconoce algunos principios fundamentales:

  1. a. Quienes tienen una discapacidad, no son sujetos de tutela ni caridad, sino de derechos humanos. Es necesario sensibilizar y fomentar actitudes receptivas hacia estos derechos; fomentar percepciones positivas de los niños con discapacidad y reconocer sus capacidades y méritos.
  2. b. Debemos trabajar para derrotar las barreras culturales y combatir los prejuicios que limitan las posibilidades de desarrollo y participación de los niños y niñas con discapacidad, creando entornos favorables a la diversidad humana.
  3. c. Es importante favorecer  en todos los niveles del sistema educativo, incluso desde la temprana edad, el respeto a los niños con discapacidad, en el marco de la valoración que las escuelas hacen de la diversidad humana y de la promoción de los derechos humanos.