La gestión de los últimos años se ha focalizado en generar acciones tendientes a la consolidación de una integración efectiva de las tecnologías digitales en cada una de las aulas de las escuelas públicas del país. Para lograr este desafío fue necesario conocer el estado de situación en que se encuentra el país conociendo -de primera mano- las principales necesidades y obstáculos que de los docentes plantean. Si bien el panorama es diverso porque cada contexto tiene su idiosincrasia, en el diagnóstico realizado al comienzo de 2014, aparecían como principales asuntos comunes a resolver los siguientes:

  • Falta de formación para integrar las herramientas, proyectos y/o programas sugeridos desde el Departamento CEIBAL-Tecnología Educativa y/o Centro Ceibal.
  • Problemas de logística: equipos incompatibles con el software que se recomienda usar, problemas de conectividad y escasa frecuencia de visitas de servicio técnico.
  • Diversidad de actores brindando orientaciones en cada jurisdicción.
  • Orientaciones o comunicaciones diferentes provenientes desde el CEIP.
  • Roles de los actores desdibujados.
  • Solicitud de acciones -desde las jerarquías- incoherentes con el perfil de ciertos actores.
  • Falta de autonomía de los Maestros Coordinadores de los CCTE para la toma de decisiones.
  • Escaso acompañamiento y respaldo “en territorio” a los equipos de los CCTE.
  • Débil intervención de los equipos de los CCTE, (como consecuencia de la dificultad anterior).

Frente a este panorama a nivel del Departamento se planificaron diversas acciones tendientes a atenuar las dificultades mencionadas.

Asimismo se revisaron aspectos relacionados con la gestión y se establecieron algunos acuerdos con otros componentes. Al respecto hubo unanimidad de criterio entre Inspección Técnica, el Centro Ceibal y nuestro Departamento en cuanto a generar una “alianza estratégica” con los siguientes propósitos:

  • Unificar criterios para la orientación de los actores mencionados.
  • Definir los canales de comunicación.
  • Implementación de acciones colaborativas a efectos de no superponer esfuerzos, economizar tiempos y recursos.

Si bien al culminar el año 2014, desde diferentes orígenes, esta alianza fue reconocida como sumamente positiva, fue recién el comienzo de un proceso que requiere que en los próximos años se consolide lo conseguido y se redoblen esfuerzos para superar los obstáculos pendientes.