En el Reglamento de Tiempo Extendido  publicado por Circular N° 108 del 21 de octubre de 2013 del CEIP, se especifican las características de las escuelas que se transformen a esta modalidad, que a continuación sintetizamos:

Jornada de 7 horas

La propuesta de Tiempo Extendido se consolidó con una jornada diaria de 7 horas en la que se identifican: 

  • 2 horas de talleres,
  • 1 hora para almuerzo que incluye espacios de recreación,
  • y 4 horas de clase con el maestro de aula. 

Equipo docente y no docente 

  • Director, Sub-director (en algunos casos)
  • M/Adscripto
  • Tallersitas (maestros y/o profesores especiales en número equivalente al de los grupos)
  • Maestros de aula
  • Personal auxiliar 

Existe un cambio muy importante en estas escuelas en referencia a lo que se venía observando tradicionalmente ya que aparece con gran fuerza la figura de los profesores especiales.  En el horario extendido los alumnos están atendidos en varios de los talleres por docentes que no son maestros y quedan bajo su absoluta tutela. Entran a la escuela otros saberes, otras lógicas, otras especificidades. Estos talleristas (formados en artes visuales, literatura, teatro, expresión corporal, música, danza, inglés, educación física, etc)  enriquecen  a los colectivos docentes, porque tienen una formación específica potente que  al ponerse en contacto con los maestros, opera generando procesos de innovación educativa. Los docentes se nutren con las propuestas  de los profesores especiales que son generalmente más flexibles. El formato de tiempo extendido tiene como fortaleza, permitir que esta complementariedad sea posible.

También la figura de los maestros talleristas tiene su peculiaridad, cumpliendo varios roles: de nexo entre los maestros no talleristas y los profesores especiales, de referencia para los profesores desde su formación pedagógica y didáctica así como de apoyo al equipo de dirección. Son los maestros talleristas  una figura clave para que la escuela sea un todo, con coherencia institucional, superando la yuxtaposición entre el horario de talleres con el horario de clases a cargo del maestro de aula, para dar paso a una escuela con una única postura educativa.

Así como esta diversidad se considera una fortaleza del formato, es necesario resaltar que también constituye uno de los grandes desafíos. Lograr que la escuela de Tiempo Extendido sea una institución con coherencia, con unidad es un proceso complejo que demanda  grandes esfuerzos para la construcción de una visión compartida a través del trabajo colaborativo.

El proyecto escolar es elaborado por los docentes, con aportes de todos los involucrados. “Pensar un problema implica la construcción de un territorio nuevo, que no supone una mudanza física; un nuevo territorio habla de la creación de formas de intercambio abiertas a la multiplicidad. Pensar lo que adviene implica siempre pensarse, es decir repensarse”. (Duschatzky, Silvia.2010)

La institución posee  autonomía para la selección de los talleres, en base a las necesidades del contexto y/o en atención a los recursos con que la escuela y la comunidad cuentan.

Los talleres se pueden organizar por clase o en grupos reunidos con otros criterios  ( internivelares por ejemplo),  pueden ser semestrales y/o anuales. Esa es una decisión que corresponde a los colectivos docentes y que no es rígida. En base a las evaluaciones que se van realizando a través del proceso educativo es que se va modificando o manteniendo lo planificado.

La Sala de Coordinación es una de las fortalezas de la propuesta. En ella participan todos los docentes: (los maestros , los profesores de inglés y de educación física se reúnen fuera de horario escolar todas las semana y el resto de los profesores especiales participan cada quince días).

El gran valor de las salas de coordinación radica en la construcción de una “visión compartida” al decir de Senge (1994). En ella se discute la propuesta educativa teniendo como objetivo la realización de una educación integral, que enfoque el conocimiento desde las diferentes disciplinas que lo conforman sin establecer criterios de jerarquía entre ellas. Atender la heterogeneidad del alumnado implica considerar que existen diferentes formas de enseñar y de aprender

El alumno en tanto individuo único,  con capacidades diversas es analizado desde diferentes miradas por el equipo docente en estas salas.

Contar con espacios físicos adecuados es un requisito importante para estas escuelas. Sin embargo el vínculo con el espacio en esta modalidad parte desde otra concepción. Los espacios no tienen que ser fijos, sino que hay una concepción más flexible. Un mismo lugar puede cobijar diferentes actividades en distintos momentos de la jornada escolar.